sábado, 26 de febrero de 2011
Lloviendo
De importancia vital para nosotros, pues es la húmeda gota del cielo la que da de beber a los sembradíos que sedientos aguardan por ella y nos regalan con los frutos que nos alimentan. Nuestros antepasados aztecas construyeron templos dedicados a Tlaloc, el Dios del agua. Incluso nuevas investigaciones apuntan a que la pirámide del sol en Teotihuacan en realidad está construida en honor a Tlaloc, es decir, al agua como dadora de vida.
A mi la lluvia me gusta, me gusta estar así como ahora que estoy hecho un ovillo mientras escribo, cálidamente envuelto en una ligera frazada, escuchando el relajante ruido blanco que provocan las gotas al estrellarse con el suelo, solo para iniciar su cíclico andar en la preparación de lo que será su ascenso próximo a formar las nubes del cielo.
lunes, 21 de febrero de 2011
Cacería
miércoles, 16 de febrero de 2011
En el Estanque
Esa noche en particular el cielo estaba despejado, algo raro pues era temporada de lluvias y el aire soplaba ligero y húmedo, suficientemente fresco como para requerir portar una chaqueta como protección. A los grillos parecía no importarles tanto el clima, y animosamente entonaban sus llamados. Las hojas de los lirios cerca del estanque se frotaban entre si al inclinarse de un lado a otro, sus movimientos provocados por el aire dibujaban patrones que figuraban a un gigante caminando entre ellos, de anchos pies, que se abrían paso al avanzar. Entre este peculiar ensamble musical nocturno sobresalían los murmullos de los tres chicos sentados en un tronco cerca del agua, ubicado en un claro pequeño que hacía las veces de muelle para las improvisadas balsas de troncos en las que solían jugar imaginando que eran corsarios o bucaneros que gallardamente atravesaban el océano en busca de fortuna y aventuras en apartadas tierras exóticas.
Uno a un lado del otro, las tres pequeñas siluetas hablaban muy bajo, de manera pausada, casi sin voltearse a ver. Las voces eran difícilmente entendibles si no se estaba cerca. Uno de ellos frotó la piedra que sostenía en una de sus manos y de un movimiento ágil la lanzó al agua. – ¡Plop! – Hizo la piedra al hundirse sin rebotar en la superficie una sola vez.
– ¿Qué vamos a hacer ahora? – Preguntó el más pequeño – Y su voz parecía cortada, reprimiendo el sentimiento y las ganas de llorar.
– No sé… Tengo que pensar – Respondió el que acababa de lanzar la piedra y que estaba sentado al otro extremo del tronco.
Los tres se quedaron callados. El más pequeño no pudo más contenerse y empezó a llorar muy quedito.
– Sea, lo que sea que vayamos a hacer o decir – Dijo el tercer niño– lo único seguro es que estamos metidos en problemas.
Y al terminar de decir esto volteó al cielo y vio las estrellas como nunca las había visto, lamentó no haber apreciado aquello durante el corto tiempo que tenía de vida e imaginó, sólo por un breve instante, que salía volando hacía ellas para perderse en su inmensidad y su luz. Luego se agacho callado. El silencio volvió a reinar sobre los tres pequeños sentados en el tronco y la luz de la luna reflejándose en el estanque iluminó sus rostros angustiados, sus manos con las espadas de madera y en el suelo, a un costado del tronco, un oscuro charco de sangre y una mano infantil que yacía sin vida.
martes, 15 de febrero de 2011
Y bueno...
Lo que haré será decir muchas veces, pero muchas, que lo que he hecho es vivir mucho estos meses para crear contenido. Después de todo, la vida es eso: Ciclos.
martes, 16 de marzo de 2010
Daybreakers
¿Cuántas películas en México se llaman la hermandad? ¿A cuantas películas en México cuyo titulo original NO es La Hermandad, le han puesto así? ¿La Hermandad? ¿Qué sugiere este nombre? A mi, en lo personal, me evoca imágenes sobre un grupo de personas que de manera secreta se reúnen en una cofradía con un fin en particular, se unen en una misma búsqueda y tienen al menos un fin común. La persona que le puso nombre a esta cinta es un inepto que está sentado viendo películas y las titula a como se le da la gana. Si bien, en defensa de este pequeño sujeto, hemos de decir que el nombre original en inglés, Daybreakers, no es el más apropiado tampoco, y hace alusión seguramente a la transformación que sufren los personajes con la maravillosa (y tan cancerigena, provocadora de melanomas) luz de sol.
En un mundo en la actualidad lleno de vampiros, y ojo aquí que me refiero a la vida real (Twilight, el asistente del vampiro, los diarios de los vampiros, Bram Stocker’s Drácula, True Blood, etc.), uno ya no espera mucho de este tipo de cintas. ¿Qué puede ofrecer una cinta sobre vampiros que no haya sido expuesto ya de alguna manera? Buscando la excepción de la regla, los escritores y directores de este filme, abrazaron la idea de un mundo donde los vampiros son lo común, lo de todos los días; los humanos pasan a formar parte del gran rebaño, cada vez más y más pequeño, de proveedores de sangre.
En un mundo donde nadie le teme a los vampiros, ya que casi la mayoría lo son, se tiene que buscar algo a lo que estos le tengan miedo. El sol, las estacas y esas cosas (algunas absurdas, pero clásicas, como el que no se vean reflejados en los espejos) son asuntos ya pensado y controlados. Tienen adaptaciones para poder vivir (¿Es apropiado decir vivir a un muerto viviente? ¿Cuál será el término correcto?) en una realidad futura cercana. Así que los hermanos Spiering pensaron en la degradación del vampiro.
Cuando la necesidad primordial es el abastecimiento de sangre ¿Qué hacen los vampiros cuanto esta comodidad escasea? La respuesta es fácil: Lo mismo que hacemos los seres humanos. Y de la misma manera, de forma muy alegórica, esa necesidad saca lo peor de cada quien. Son los vampiros contra los humanos. Son los vampiros ricos contra los vampiros pobres. Son los vampiros con hambre transformados contra la esencia fundamental de los vampiros. Ya que cuando hay hambre a estos les importa poco aquello de que “perro no come perro”. Y cuando un sustituto de sangre es lo que se percibe como la luz al fondo del túnel, de la desesperación, como el fin de los conflictos y un mundo feliz donde cada vampiro tendrá su dotación diaria de sangre (nota curiosa: ¿Sabían que la sangre la pueden mezclar con café? ¿Y que a los vampiros les encanta? Yo tampoco), salen los empresarios aprovechados y mezquinos, de una ambición tan grande que sólo la supera su sed de sangre a asegurar que ellos tendrán el control de todo y de todos. Igual que los chupasangre de la vida real.
La cinta tiene buen concepto. Me gusta el planteamiento poco romántico de un mundo de vampiros. De manera satisfactoria muestra lo sangrienta que sería una sociedad en esas condiciones y no escatima en sangre y en secreciones de compuestos repulsivos para hacer el deleite de los seguidores del cine gore. Sin embargo, en ocasiones me cambió el ritmo y me pareció que le falto fuerza. Las actuaciones son buenas y Ethan Hawke regresa haciendo un papel parecido al que hizo en Gattaca. Willem Dafoe no necesita nada para verse extraño así que andaba como pez en el agua. Para mi gusto, le falto más vampiros. Le falto algo de acción interpersonal (demasiadas persecuciones en auto) y explorar más el mundo de los vampiros transformados. Lo mejor salió en el trailer. Deberían de sancionar a este tipo de productores, uno piensa que verá mejores cosas pero no. No es así.
Yo le doy 3 estrellas de 5
lunes, 15 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
Recomendaciones Literarias
Siguiendo con las recomendaciones de libros, toca el turno ahora a un libro de ciencia ficción que estoy a diez páginas por terminar:
1. Decididamente Tal Vez. Autores: Arkadi y Boris Strugatski
Una historia de ciencia ficción rusa sobre los descubrimientos de un grupo de cientificos aparentemente sin conexión alguna pero que los arrastrará por una serie de eventos extraños que les obliga a cuestionarse su propia existencia y el papel que juegan en el destino de la humanidad.