jueves, 11 de junio de 2009

Galletas de mantequilla Escocesas

Estos días nublados se antojan para quedarse en casa, sentados en un sillón muy cómodo tomando algo como una taza de té, café o chocolate tibio. A pesar que aquí es casi verano el frío no se va del todo. Es un clima raro el de Tijuana, pero agrada no tener que soportar los intensos calores de Mexicali.

Y para acompañar esa tacita de algo nada mejor que unas galletitas. Hace tiempo se me esta receta de galletas Escocesas que está muy fácil.

Los Ingredientes:

  • ½ taza de azúcar regular
  • ¾ taza de mantequilla
  • 2 tazas de harina todo uso

El Procedimiento:

  1. Se deja la mantequilla a que suavice a medio ambiente (o en el horno microondas de poco en poco si queremos acelerar el proceso)
  2. Se mezclan todos los ingredientes en un tazón
  3. se amasa muy poco, pero hasta que se integre bien y quede la masa lustrosa. No sobre-amasar ya que quedarán mal las galletas.
  4. Hacer bolitas pequeñas con la masa y con el dedo hacerle un hundimiento en el centro. Se rellenan de lo que se desee: Mermelada, chocolates, pasas, arándanos secos, etc.
  5. Se hornean en un placa sin engrasar a 350F por 15 minutos o hasta que la pate de abajo este de color dorado.

Esta galletitas sirven de base do otros postres más elaborados, se pueden formar galletas planas (en forma de disquitos) y formar torres alternando galletas con crema batida almendrada y relleno de bayas o moras frescas (fresas, moras, arándanos azules o rojos, etc.) y/o kiwis.

Bon appetite!

miércoles, 10 de junio de 2009

El amor que queda

Es incontable el número de canciones escritas al amor, a su estadía o su ausencia y a las tantas emociones que despierta con sus visitas o sus desdenes. El gozo y júbilo que su presencia provoca en nuestros corazones opaca las desafortunadas vicisitudes que pudiésemos estar enfrentando en un momento determinado. Nos toma con manos protectoras y al darnos de beber sus elixires maravillosos, nos embriaga y eleva desde el fondo del mar hasta las estrellas en el firmamento.

Cuando se marcha, sin embargo, el escenario es totalmente diferente. Los colores cálidos y brillantes se convierten en sombras opacas, las almas emocionadas se transforman en corazones vagabundos divagantes en yermos territorios hostiles donde la esperanza se marchita bajo el andar de unos pies cansados.

Los sentimientos de añoranza de manera abrupta se libran del yugo que les ciñe y saltan hacia una libertad ficticia y junto con la nostalgia se convierten en la línea de vida de una persona abatida, que con las pocas fuerzas restantes se aferra del amor que queda y evita que se muera del todo.

Que difícil es describir todo lo que uno siente en momentos así. Las palabras suelen no ser las adecuadas cuando intentamos describir lo que ocurre en nuestro interior, no alcanzan a explicar todas las cargas que llevamos a cuestas; pero los portugueses tienen una palabra que describe este estado emocional: Saudade. Es una palabra difícil de traducir. Muy difícil.

Mi primer encuentro con saudade fue en una canción de Cesária Évora, la cantante de morna africana de las islas de Cabo Verde que cautivó mi corazón al sabor del whiskey y el humo de los cigarrillos hace tiempo. Sus canciones están llenas de saudade; San Vicente en la distancia, tiempo y silencio, Café Atlántico, sabor de durazno, son todos títulos de canciones de la diva de los pies descalzos, como la llaman sus seguidores.

En cada nota de morna, el género musical nativo de las islas de Cabo Verde, se transmite la historia de una pueblo marginado, estoico, que de cara al futuro soporta los azotes del hombre blanco y la naturaleza agreste, y que en medio de todo, busca la felicidad en la plaza de un parque en medio de Mindelo, la ciudad en la que Cesária vio al mundo por primera vez, donde sus pasos iniciaron el largo camino que ha recorrido de la mano de la morna y la saudade.

La saudade, ese profundo sentimiento de melancolía que surge del recuerdo de una alegría ausente. Mezcla de amor, pérdida, soledad, vacío y necesidad. Esencia de la vida, la tristeza, la alegría, el pasado, el presente y el futuro, todo en un mismo momento.

miércoles, 3 de junio de 2009

La Lista

Ayer, escribiendo a un amigo que ahora está lejos del país, recordé un plan de vida que escribí y que traía doblado en mi cartera, todo el tiempo, para no olvidarlo. Durante varios años me acompañó hasta que fue necesario hacerle actualizaciones, revisar su vigencia y adaptarlo a mi nueva realidad, es decir, crear otra lista.

¿Qué motivos tuve para escribirla en primer lugar? Lo hice cuando me di cuenta que mi vida carecía de un objetivo claro, un rumbo, un norte al cual dirigir mis esfuerzos. Necesitaba un faro en la inmensa amplitud del horizonte que era la vida de mi recién inaugurada juventud adulta. Cuando me sintiera perdido tendría a donde voltear y podría tomar el timón y siempre girar para corregir el rumbo; poner de nuevo en marcha el motor, a toda potencia, y continuar con la serenidad que la certeza de las cosas puede dar.

La lista era corta y de amplio espectro. Contenía objetivos de todo tipo, sin orden jerárquico de importancia ni de ningún otro tipo. Al escribirla puse en papel algunos deseos que tenía y les puse tiempo, cuando aspiraba a llevar a buen término y a convertir en realidad aquellas aspiraciones. Al terminar la repase detenidamente, la doblé y la metí en mi cartera, lugar de la cual fue huésped durante aproximadamente seis años.

¿Alcancé con los objetivos de la lista original? A continuación describo el status de cada uno de los puntos contenidos en el papel, después que se llegó su tiempo, retomando párrafos de la carta puedo adelantar que algunas cosas se cumplieron. Otras, todavía no.

Ya tengo casa propia. Con una hipoteca como casi cualquier persona de mi condición en el país, pero el papelito dice que el dueño soy yo. El hombre, amo y señor de mi lugar. Uno de mis sueños desde niño, tener un lugar mío.

Compré auto…Varias veces. Soy de perfil más bien utilitario en lo que los automóviles concierne y no tengo gran cosa que decir. No creo que alguna vez tenga “el auto de mis sueños” porque mis sueños no son automotrices.

Me siguen faltando por visitar dos continentes: Oceanía y África. Estoy trabajando en eliminarlos de mi lista próximamente.

No he ahorrado lo suficiente, y todavía no he establecido cuanto significa “lo suficiente”. Espero ser capaz de trabajar “lo suficiente” para compensar este punto. Sin embargo en el plano material (cochino y sucio dinero…Pero cuando uno lo tiene no le cuestiona la higiene) vivo muy cómodo, puedo permitirme viajar, darme de cuando en cuando mis consentidas (es que me quiero mucho) y compartir con mis seres queridos lo que tengo. Si pongo en la balanza lo del ahorro contra lo demás, salgo ganando por mucho.

No he aprendido japonés como pensé que lo haría. Pero, no he estudiado japonés como se supone debía hacerlo para aprender como pensé que lo haría. Así que después de todo este tiempo, no culpo a las circunstancias, que siempre han estado a mi favor, sino a mis aplazamientos constantes de esta materia. Ahora, no todo es pérdida en este rubro, y sin ánimos de justificar este abandono (por nombrarle de algún modo), inicié mis estudios de francés formales y pienso continuarlo. Marcador final: Empate.

Soy feliz. Ese era otro punto. Pero de una manera madura, no vivo sumido en un eterno estado de júbilo inacabable que no conoce fronteras ni rivales ni final. La vida cotidiana actual no lo permite. Pero aun con todo soy feliz. Miro a la felicidad como una actitud, como un ejercicio diario, que requiere esfuerzo y perseverancia, porque uno tiene que darse cuenta que para ser feliz, lo primero es quererlo. Desearlo desde las íntimas entrañas de tu persona, y después hacer que suceda. Doy gracias por lo que tengo. No soy un hombre de gran fe religiosa, soy más bien un poco cínico en ese sentido, sin embargo, y sobre todo cuando estoy un poco susceptible, pienso que tal vez hay algo más grande que yo y mis pocos problemas, y platico un poco. Como no necesito intermediarios, no voy a ninguna iglesia. Me doy cuenta que estoy mejor que muchos, cientos de miles de muchos. Que estoy sano, que conozco el amor, intenso, loco, apasionado, que hay muchas personas que me aman y que les amo, a cada quien diferente, de manera recíproca. Aprecio y encuentro el valor en las cosas pequeñas de la vida, y por muy cliché que suena (ya se, ya se, así suena) es lo que es. Entonces soy feliz.

He estudiado varias cosas y lo sigo haciendo. El desear saber, conocer más, es en mí una necesidad primaria. No podría ser de otra manera. Así que en el punto de “Aprender” tengo una palomita muy grande (o sea palomota).

El plan de vida en la cartera cerró su ciclo. Hay cosas que continúan. Sigo tocando piano, menos que antes, pero ya solucionaré eso. Sigo tomando fotos. Una vida sin imágenes es otra que no es mía, cada viaje, cada vuelta, cada instante. Dejo la huella de mi mirada impresa en papel. Otros verán lo que vi algún día, bonita forma de vivir más allá de tu tiempo ¿No?

Redescubrí mi pasión por la buena comida y la buena bebida. No hay nada más desestresante que cocinar y beber una buena copa de tinto. Estoy a punto de iniciar un blog de cocina por puro amor al arte. Sigo diseñando, estoy a punto de subir una entrada a un concurso de diseño 3D, es por hobbie, pero me encanta participar en estas cosas. Sigo leyendo de todo. El cine no ha dejado de seducirme y es para mi un verdadero deleite el ir a apreciar algo bueno o algo entretenido.

Por otro lado, finalmente sucumbí y me decidí a hacer algo que estaba guardado en el recoveco más recóndito de mis anhelos. Estoy escribiendo más y ya tengo una novela planeada. Tengo el outline listo, personajes, situaciones, historia, etc. Estoy en la etapa de definición apenas. Trabajando los detalles, para cuando se llegue el momento oportuno, ponerme a escribir a todo vapor. Todavía no tiene nombre, no he pensado en uno realmente. Lo haré cuando: a.) Terminé de escribirla, b.) Tenga un destello de ingenio.

También tengo un blog, que apenas empecé en Abril, se llama salyviento.blogspot.com , se supone que era de todo un poco lo que me interesa, además de mis ejercicios de escritura creativa.

No he escrito mi nueva lista en papel. Tal vez ya es tiempo. Un faro en la distancia puede ser tu mejor amigo cuando las cosas se tornan difíciles o confusas, porque en la vida, al igual que en las ofertas del supermercado: Todo está sujeto a cambio sin previo aviso.

Pigeon_Point_Light_house

domingo, 31 de mayo de 2009

La Isla

Desde los riscos del morro, uno ve a lo lejos la delgada línea de tierra que dibuja el macizo continental en la peninsula de Baja California. Han pasado casi veinte años y aun, en días como hoy, recuerdo al cerrar los ojos, la brisa marina de invierno en mis mejillas; envolviendome suavemente mientras sentado en las piedras con un block de hojas, dibujaba sin parar figuras surreallistas, quiméricas.

Estos días se parecen a los días en la isla de Cedros.

jueves, 21 de mayo de 2009

Champaña de altura

 

¿Qué secretos encerraran los cientos de burbujas que suben vivazmente hacia la superficie? La autoestima de Mariana subía con cada sorbo de champaña que daba, las burbujas, tan pequeñas ellas, liberaban sus espíritus estimulantes y relajaban la tensión que en ese momento asaltaba a la azafata a más de cuatro kilómetros de altura. A sus pies, el Océano Atlántico era cubierto por la espesa capa de nubes que se extendían hasta donde la vista se perdía, confundiéndose con el dorado cielo que a esa altura y por lo delgado del aire, era tan diáfano como la superficie de un diamante.

En un trance casi hipnótico, Mariana observaba absorta el alocado desplazamiento de las burbujas de la copa de champaña, sentada en uno de los asientos de la sección de primera clase que en ese vuelo, y como en muy pocas veces sucedía, iba totalmente vacía. Sus ojos se deformaban al verles tras el amarillento tinte de la bebida en sus manos. Sus recuerdos despertaban, libres en lo alto, sin molestas personas de alcurnia que atender o gordos ejecutivos que comían sin parar y no cesaban de llamarle para rellenar la copa o el plato sin fin.

Desvió su mirada de aquella copa entre sus dedos hacia una de las ventanillas del avión. La alfombra de nubes que tantas y tantas veces había visto hoy le parecía distinta. Como una gigantesca alfombra roja. El disfrute de estar sentada donde no le era permitido, sus recuerdos infantiles y sus secretas aspiraciones confabulaban esa tarde en el cielo para hacerle sentir susceptible.

­—¿Quién soy? He pasado tanto tiempo como estas burbujas de un lado a otro y ya estoy cansada— dijo para sí en voz alta Mariana, mientras entornaba su mirada de nuevo a su copa.

—Deseo ya la estabilidad de la tierra firme y de una casa sencilla, con un cerco blanco pintado a mano, un perro, un gato, dos hijos y un hombre que me ame— al terminar de decir esto bebió de un trago el resto de la champaña. Se quedó quieta un momento despidiéndose de la alfombra blanca de nubes teñidas de oro. Con ambas manos sujetó el asiento y se levantó. Su mirada cansada se reflejó en el cristal de la puertita donde guardaban los vasos desechables.

—Como en los espectáculos: El show debe continuar— Se dijo mientras comenzaba a empujar el carro de las bebidas. Abrió la puerta del corredor que daba paso a la clase turista y en sus labios se dibujo una enorme sonrisa.

—¿Le sirvo algo de beber?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Poemas de Benedetti

Ahora que se fue. Cuando ya esta en otro lado. Repaso sus poemas y este es uno que me gusta en particular:

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Hay una pelicula donde salen estas lineas, pueden ver un fragmento en YouTube.

42, La respuesta a todo

 

Hay una teoría que establece que si alguien descubre exactamente qué es el Universo y para qué está aquí, este desaparecerá instantáneamente y será remplazado por algo aun más bizarro e inexplicable.

Hay otra teoría que dice que eso ya pasó.

Lo anterior está escrito en la novela “Guía para el viajero intergaláctico” donde se supone que una raza de seres super-inteligentes y pandimensionales (es decir que están en muchas dimensiones al mismo tiempo) demandan saber de la supercomputadora “Pensamiento Profundo” la respuesta de la pregunta última de la vida, el universo y todo. Despues de la friolera de 7.5 millones de años, la supercomputadora llegó a la conclusión que la respuesta de la pregunta última de la vida, el universo y todo era nada más y nada menos que 42. Ahora bien ¿Cuál era esa pregunta? La supercomputadora les dijo que no podía dar las dos respuestas al mismo tiempo, que su capacidad de procesamiento se excedía, pero si la deseaban saber, podría ayudarles a construir una gran supercomputadora que sí pudiera darles la pregunta para la respuesta, y de esa forma habrían descifrado el sentido de la vida, el universo y…todo. La super-supercomputadora, en el libro, era la tierra, y los seres super-inteligentes (los cuales tardarían otros 10 millones de años en completar su misión) estarían vigilándonos en la forma de ratoncitos blancos de laboratorio. Resulta que cuando estaban a punto de terminar y conocer la “Pregunta Última”, a otra raza mucho menos inteligente se le ocurre destruir la tierra para construir el viaducto de la autopista intergaláctica para el comercio espacial. Nunca conocerían la pregunta cuya respuesta es 42 y que encierra el significado de (va de nuevo) la vida, el universo y todo.

No pienso ponerme aquí a discernir un asunto tan complejo como el significado de la vida. Aun sigo tratando de darle significado a la mía como para atacar los problemas existenciales de la humanidad entera. Ya bastantes personas han intentado darle una respuesta, de casi cualquier ángulo posible e imaginable.

Hoy al toparme con las líneas que abren este artículo, la pregunta se asomó de nuevo en mi cabeza. La respuesta sigue en proceso de formarse, espero estar vivo aun para conocerla. En lo que eso sucede, tengo sólo respuestas a medias sobre lo que podría ser. Sin embargo, de manera diaria intento darle un sentido, un motivo, una razón. Aunque hay días que se van, como los granos del reloj de arena, y no regresarán jamás, hay otros que son aprovechados. Donde uno hace algo y te das cuenta que debes hacer más, mucho más, que abrir los ojos y respirar durante todo el día. Estoy convencido que no somos solamente una maquinita de hacer dióxido de carbono.

Ser feliz, amar, saber más, conocer a Dios, estar mejor, hacer el bien, ser justos, son todas actividades que requieren la participación activa de la persona. De una forma u otra. No alcanzamos ninguna meta viviendo en la contemplación y recordando el pasado. Son las experiencias nuevas las que nos dan la vital energía que se requiere para llegar al final del viaje de manera plena.